El CRI (Color Rendering Index) mide cuán fielmente una fuente de luz reproduce los colores de los objetos en comparación con la luz natural. Va de 0 a 100. Cuanto más alto, más real.
Qué significa un CRI bajo
Una LED genérica con CRI 70-80 puede ahorrar costes en la factura inicial, pero degrada visualmente todo lo que ilumina: el rojo de un cuadro se vuelve marrón, la piel adquiere un tono cetrino, la comida pierde apetito visual. En sectores como retail premium, hospitality o museos, esto es directamente inaceptable.
Cuándo importa cada nivel
CRI 80 — Aceptable para almacenes, garajes, espacios técnicos.
CRI 90+ — Mínimo para oficinas, retail, hospitality.
CRI 95+ — Necesario para museos, galerías, alta cocina, fashion retail.
R9: el rojo que casi nadie mide
El CRI estándar es la media de 8 colores. Pero hay un valor adicional, R9, que mide específicamente el rojo saturado. Una LED puede tener CRI 90 y R9 de solo 30 — lo que significa que la piel y las carnes se ven mal. En proyectos premium siempre especificamos R9 > 80.
Pedir CRI sin pedir R9 es como pedir un coche sin preguntar por la potencia.
La buena noticia: el coste diferencial entre una LED CRI 80 y una CRI 90 R9 es hoy mínimo, especialmente en luminarias arquitectónicas. La mala: muchos catálogos no publican R9 y hay que pedirlo expresamente al fabricante.